BLANQUEAMIENTO DENTAL

 

El blanqueamiento dental es un tratamiento dental estético (Odontología estética o cosmética) revolucionario (tanto por su demanda enorme como en cuanto ha supuesto un paso enorme en el mundo de la estética dental) que logra reducir varios tonos el color original de las piezas dentales, dejando los dientes más blancos y brillantes.

 

 

 

Las personas están mucho más interesadas en tener los dientes bonitos y muchas consideran que es una necesidad tanto para triunfar en la vida profesional como social. Por ello, muchas se cuidan mucho más los dientes y hay un interés creciente por tener los dientes blancos, hasta el punto que un color o tono que antes se consideraba normal, ahora resulta oscuro; unos dientes blancos dan un aspecto más limpio, sano y juvenil (ello deriva de que las personas a partir de los 50 años tienen paulatinamente un tono más oscuro y un color generalmente más amarillento).

 

El blanqueamiento de los dientes permite eliminar la mayoría de las manchas producidas por medicamentos como las tetraciclinas o bien por causas extrínsecas como el té, café, infusiones, cigarrillos y vino tinto, entre otras sustancias y alimentos. Sin embargo, no todas la manchas u oscurecimientos dentales son eliminables o mejorables a través del blanqueamiento dental y pueden requerir de otro tipo de tratamientos como puede ser  el uso de carillas estéticas.

 

                Ningún tratamiento de blanqueamiento dental efectuado por un odontólogo especialista provoca dolor, abrasión dentaria (desgaste), como así tampoco debilita los dientes si se efectúa de manera correcta; simplemente se utilizan geles que actúan químicamente a través del oxígeno que contienen, pudiendo reducir varios tonos dentro del mismo color de la pieza dentaria.

               

                Los dientes por naturaleza son de un color amarillento. La publicidad, televisión, películas... muestran personas con dientes extra blancos (un color no natural), por lo que genera un estereotipo en la sociedad de que los dientes deben ser blancos para verse estéticamente bien, lo que conlleva a algunas personas desear tener sus dientes más blancos de lo normal, a veces sin importar los efectos secundarios del blanqueamiento dental; otras veces realizan el tratamiento de una forma más cuidadosa utilizando prevenciones para evitar el deterioro de la pieza dental. Aunque un diente de un color blancuzco se ve estéticamente bien, además de muy aseado, un color muy blanco se ve mal ya que aparenta que el diente es falso al no ser un color natural.